De vacaciones con el Apple Watch

De vacaciones con el Apple Watch

¿Qué mejor forma de probar el reloj que llevarlo contigo en la época del año en la que menos tiempo pasas en casa?

Este verano no sólo he tenido la suerte de estar casi un mes de vacaciones con mi novia conociendo Madrid (poniendo cara a muchos de mis compañeros en esta casa), Lisboa, Oporto y Coruña si no que además he podido hacerlo con un Apple Watch en la muñeca. Esta no es la primera vez que alguien de Hipertextual escribe sobre su experiencia tras un mes con el Apple Watch, Eduardo Arcos escribió un análisis fantástico, sin embargo, si tenemos en cuenta que a diferencia del Mac o el iPad el reloj se disfruta mucho más cuando estamos fuera de casa un mes de vacaciones supone el terreno de pruebas perfecto. ¿Es el Watch tan genial cuando vas de viaje como lo vende Apple en los anuncios de Berlín y Beijing?

Pues la verdad es que, pese a la típica exageración de momentos perfectos que se suelen ver en los anuncios, la experiencia de viajar con el reloj que vemos en los vídeos se ajusta mucho a la realidad. Y no sólo lo digo por qué me lo haya pasado genial viajando con mi nuevo “juguete”, si no por que la experiencia fue mucho mejor que lo que viví con mi iPhone en un viaje a Alemania que hice a principios de año. Y todo gracias a lo fácil que son todas esas pequeñas interacciones.

La experiencia de viajar con el reloj que vemos en los vídeos se ajusta mucho a la realidadPuede que cuando en el día a día nos movamos por nuestra ciudad no nos importe pasar el tiempo pegados a la pantalla mientras leemos Twitter, vemos Instagram o contestamos a WhatsApp. Es posible que hasta esperemos con ansiedad la siguiente notificación para justificar volver a desbloquear el iPhone y así pasar otros 10 minutos “conectados”, pero cuando viajas la cosa cambia. Estás en un lugar desconocido y lo menos que te apetece es dejar de disfrutar de todos los detalles que lo hacen único. Viajas en metro, tranvía, bus o taxi y en vez de evadirte de esa realidad te fijas en cada persona que te cruzas, en cada detalle de la arquitectura local, palpas el ambiente y te envuelves de los olores del lugar. Eres como una esponja absorbiendo todo lo que te rodea y, sin embargo, el hecho de estar en un lugar desconocido y lejano te hace necesitar internet más que nunca.

GPS para ubicarte y moverte sin miedo, mensajes y llamadas para estar en contacto con la gente que te importa, redes sociales para “compartir lo bien que te lo estás pasando”, buscar sitios donde comer… Son muchas las veces que acabas necesitando que la tecnología te eche una mano mientras viajas, pero la diferencia de acudir al reloj en vez de al móvil es abismal. La clave está en la experiencia, la facilidad e inmediatez con la que el Apple Watch ofrece esos datos no tiene rival. En mi viaje a Múnich cada vez que quería hacer algo de esto tenía que rebuscar en la mochila, para después andar con mucho cuidado de que no acabase estampado contra el suelo o en manos ajenas (sobre todo cuando me movía con él en la mano al usar el GPS). Todo un “coñazo” si lo comparamos con lo fácil que es echar un vistazo a algo que llevas en la muñeca y que es imposible que se caiga.

Pero la cosa no acaba con coger el móvil y pegarlo con cinta aislante al brazo para que sea más accesible, si no que la experiencia es mejor gracias a las decenas de pequeños detalles y funciones con los que cuenta el reloj (y carece el iPhone). Algunos de ellos son simples cambios en el diseño, otros profundos cambios en la forma en la que uno interactúa con el dispositivo y en conjunto hacen que pases tu tiempo de vacaciones centrado en disfrutar.

“Watchfaces” y complicaciones

Apple Watch
Aunque antes de tener el reloj pensaba que acabaría usando una única “watchface” y como mucho variaría las complicaciones, usarlo en el día a día durante un mes me ha demostrado lo equivocado que estaba. Lo que yo veía como algo meramente estético ha acabado mezclándose con la utilidad y no puedo estar más agradecido de ello. Al final he acabado usando 5 “caras” distintas según la situación:

  • Para el día a día: Utilidades. Para mi la más equilibrada de todas. Su reloj analógico es el que más me gusta de todos los disponibles y cuenta con los huecos para complicaciones adecuados.
  • Para los momentos de más actividad: Modular. Gracias a sus 5 huecos para complicaciones esta es la elección adecuada cuando más que la hora quieres saber otro tipo de información. Ideal para cuando estas a punto de coger el avión/tren/bus o vas a moverte mucho.
  • Para cuando salgo por la noche: XL. Dado que carece de cualquier complicación y muestra únicamente la hora en grande y de una forma que personalmente me gusta mucho esta es la watchface que escojo siempre que salgo por ahí y lo único relevante que me puede decir el reloj es la hora.
  • Para los momentos divertidos: Mickey. ¿Qué más se puede decir de Mickey? La animación es simplemente genial y no puedo esperar a que lleguen más watchfaces del estilo con más personajes de Disney y sobre todo de Pixar. ¿Alguien ha dicho Mike Wazowski?
  • Para el cine o teatro: Modular. Esta watchface la cree gracias a una recomendación de José Jacas en Twitter. Se trata de una versión de Modular sin ningún widget y con la hora en color rojo para que cuando estoy en una sala de cine o un teatro cada vez que mueva la muñeca para coger palomitas o de forma inconsciente un haz de luz no salga disparado de mi reloj.

En el caso de las complicaciones, por el momento no hay mucha variedad, (al menos hasta que llegue watchOS 2), pero sí que hay unas cuantas imprescindibles mientras viajamos:

  • Tiempo. Se que es la misma información, pero la forma en la que el Watch muestra el tiempo y la información que da no solo me gusta más si no que me parece más completa. Imprescindible echarle un ojo a la rueda horaria si vas a pasar todo el día fuera de casa.
  • Salida y puesta de sol. Una autentica generadora de momentos memorables. Tanto si nos gusta la fotografía y queremos hacer fotos en la “Golden Hour” como si queremos disfrutar de la puesta de sol esta es nuestra complicación.
  • Reloj mundial. Aunque cuando estamos de vacaciones a varios husos horarios de nuestro pais nos suele importar bien poco lo que pasa ahí, no está de más saber en todo momento la hora de casa para saber cual es la mejor hora para hablar con nuestros seres queridos.

Apps de muñeca

El Apple Watch desafía a los desarrolladores a inventar juegos
Aunque la gran revolución de las apps en el reloj llegará con watchOS 2 y su software nativo, las apps actuales me han acabado sorprendiendo para bien. Después de leer muchas reviews y criticas me esperaba que las apps serían algo lento y poco utilizable, sin embargo, en la practica mi sensación es totalmente distinta. No es que el rendimiento sea equiparable al de mi iPhone 6 Plus, o el iPad Air 2 con el que estoy escribiendo este artículo, pero si funcionan lo suficientemente bien como para aportar algo.

Lo que si que tengo que aclarar es que este “suficientemente bien” varia mucho según la app. Las apps nativas de Apple funcionan siempre como un rayo, lo cual me da muchas esperanzas para cuando lleguen las aplicaciones nativas, sin embargo en apps de terceros el rendimiento es más errático. Los programadores que se han puesto las pilas y han invertido el tiempo suficiente han conseguido que todo funcione como debe ser (dentro de las limitaciones), pero en el caso de los que no se lo han trabajado tanto el resultado son apps que nunca terminan de lanzarse o cuando lo hacen tardan demasiado como para que sea algo ágil. Sea como fuere, estas son las apps que más he utilizado durante mi viaje:

  • MoneyWiz 2: Uno de los mayores problemas que puedes tener cuando viajas, sobre todo si pagas con tarjeta, es perder el control sobre lo que gastas y acabar en números rojos. Por eso, y aunque no es de las apps que mejor funcionan, MoneyWiz es de gran utilidad cuando viajas. En pocos toques puedes registrar un gasto desde la muñeca, algo que ayuda a mantener la costumbre.
  • Workflow: Poco más puedo decir de Workflow que no haya dicho en mi análisis o en mi resumen de sus 9 primeros meses de vida. Si aún no la habéis probado no sé a qué esperáis.
  • Passbook: Viajar con los billetes en Passbook es la mayor comodidad del mundo. Nada de llevar carpetas llenas de papeles y tener que ponerse a rebuscar antes de subir al avión o el tren. Simplemente tenemos que pulsar en la notificación del billete y el código QR correspondiente aparece en la pantalla. Ni siquiera tenemos que soltar las maletas y bolsas.
  • Foursquare: Esta es quizás la app con la mejor integración reloj-iPhone que he probado. Mientras estamos tranquilos podemos coger el móvil y guardar todos los sitios que nos gustaría visitar para después desde el reloj ver cuáles son los que tenemos más cerca, conocer los detalles (como la valoración) y poner el GPS para que nos lleve.
  • Swarm: Aunque es probable que Swarm sea una de las apps con peor rendimiento que he probado en el Apple Watch, la facilidad con la que podemos hacer check-in y la vuelta de las tablas de clasificación han hecho que me vuelva “a picar” al juego de las alcaldías.
  • Fantastical 2: Seguramente mientras estemos de vacaciones no nos toque acudir a ninguna reunión, pero no está de más tener a mano un calendario para estar seguros de a qué hora sale el avión o tenemos la próxima excursión (sobre todo si cambiamos de huso horario). Y a día de hoy Fantastical es el mejor calendario que podemos tener en el reloj.
  • Due: Cuando viajamos es fácil despistarnos sobre la hora que es y con ello acabar olvidando cosas relevantes como tomar una medicina o recoger la ropa de la lavandería. Y para acordarnos nada más cómodo que nuestro reloj. Gracias a Due podemos crear recordatorios que nos avisen todos los días a una hora concreta o una cuenta atrás.
  • 1Password: Es probable que a día de hoy todo el mundo conozca que hace y para qué sirve 1Password, sin embargo, es probable que pocos le vean la utilidad en el reloj y muchos menos de viaje. Puede que no vayamos a querer acceder a muchas cuentas mientras recorremos mundo, y menos copiando a mano la clave desde la muñeca, pero puede ser muy útil para mejorar la seguridad de las contraseñas de nuestras maletas o la caja de seguridad del hotel.
  • Podometro++: Si a parte de llenar “círculos” queréis saber cuanto habéis andado esta es vuestra app. Gracias a su diseño y funciones Podometro++ es la mejor del App Store en su categoría. Tanto sus gráficos como sus animaciones son una pequeña delicia.

A parte de las apps de las que acabo de hablar, también hay una app que me gustaría mencionar aparte: el GPS.

“En la siguiente rotonda coja la primera salida”

viajar-con-watch
El GPS en la muñeca era una de las características que más ganas tenía de probar cuando empecé a leer las primeras reviews del Watch. No solo me atraía la posibilidad de usarlo mientras andaba en bici, si no también tenía mucha curiosidad por probar el guiado por vibración. Tras un mes usándolo de forma intensiva he de decir que el GPS del Apple Watch es con diferencia una de sus mejores funciones y una de esas características que lo hacen único.

En este mes he visitado muchas ciudades y pueblos que desconocía por completo, y poder moverme por ellas con la seguridad de no perderme sin tener que ir con el móvil en la mano para mirar las direcciones es todo un placer. De hecho, exceptuando los primeros días, ni siquiera he tenido que mirar la pantalla del reloj. Las vibraciones que hace son más que suficientes para saber cuando girar o seguir recto. Lo que si que me he encontrado es que en ciudades “cuadriculadas” (donde solo hay una calle en cada dirección) es más facil andar sin mirar la pantalla que en hay 3 derechas y 4 izquierdas. En este caso hay que mirar la pantalla del reloj, donde una flecha nos indica cuánto tendremos que girar o si no recurrir al mini mapa.

Las vibraciones son más que suficientes para saber por donde tienes que irAunque quizás lo que más me ha sorprendido no ha sigo el guiado “giro a giro”, si no las distintas formas de crear una ruta. La primera, y más obvia de todas, es crearla desde el teléfono. Si empezamos una ruta desde el móvil y lo bloqueamos las direcciones se trasladan automáticamente al reloj, pero lo mejor es que si dejamos una ruta sin empezar en el móvil también se carga en el reloj donde la podemos iniciar en cualquier momento. Otra de las opciones es Siri, a quien le podemos preguntar “Oye Siri donde está el McDonalds más cercano” para que después el reloj nos guíe hasta ahí. Aunque el método que más he usado con diferencia es Foursquare gracias a que me permite tener guardada una lista de sitios que quiero visitar.

Durante el viaje también he aprovechado para probar CityMapper, una de las pocas apps de navegación capaz de crear rutas teniendo en cuenta el transporte público, sin embargo mi experiencia ha dejado mucho que desear. Puede que en el móvil sea una gran app, pero en el reloj deja mucho que desear. Su widget de vistazos solo muestra la hora estimada de llegada, cuando sería mucho más útil mostrar la ruta que tienes que seguir (a que metro te tienes que subir, en que parada te bajas…). Y si a eso le sumamos que dentro de la app es imposible ver la ruta a seguir una vez empezada desde el teléfono no es difícil pensar que estamos ante una app que necesita mucho más trabajo.

Batería y conexión

Apple Watch
Por último, antes de terminar me gustaría hablar de dos cuestiones, que pese a parecer secundarias, han sido claves para que mis sensaciones hayan sido tan positivas: la duración de la batería y la conexión a internet. Exceptuando el día que compré el reloj (que salió de la caja con un 50% de carga y pasó gran parte del día sincronizando cosas del teléfono) no he tenido ningun problema con la duración de la batería. Es más, como os habréis podido dar cuenta en la sección de complicaciones, ni siquiera tengo el porcentaje de carga a la vista. En los días con un uso más intensivo he llegado a la hora de dormir con un 20-30% de batería y en los menos con algo más del 50%. Si no he conseguido vaciarlo en un día hasta ahora no creo que vaya a hacerlo nunca.

Sin datos, el Watch es más reloj que nuncaEn cuanto a lo segundo, muchas de las funciones que he mencionado obviamente requieren de conexión a internet, especialmente aquellas que más te ayudan cuando viajas como son el GPS, el tiempo o apps como Swarm o Foursquare. En el caso de mi novia, ella no llevaba datos mientras estuvimos fuera de España, por lo que durante aquella semana su Watch se quedó algo capado. Todo lo que requería de internet dejó de funcionar: las notificaciones, mensajería, Siri, GPS… Por lo que el Watch se convirtió en más reloj que nunca. Aún así tampoco dejó de ser “smart”, puesto que apps como MoneyWiz o el medidor de actividad siguieron funcionado igual que siempre. Por lo que si vais a viajar y no queréis quedaros a medio gas con vuestro reloj os recomiendo buscar una buena tarifa de Roaming o comprar una tarjeta prepago en el país de destino.

Quizás después de ver esta lista muchos piensen que “eso ya lo pueden hacer con el movil”, pero la clave no está en que puedes o no puedes hacer, si no en cómo lo haces y en ese “cómo” el reloj ofrece una experiencia mucho mejor. Y es eso, una buena experiencia, lo que busco cuando me voy de vacaciones con la gente que me importa.

Visto en Hipertextual

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